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La rinoplastia o cirugía estética
de la nariz es una de las operaciones más frecuentes
de la cirugía plástica, y una de las mas
delicadas. Consiste en una modificación de la
forma de la nariz, respecto a su tamaño, elevar
o afinar la punta, eliminación de la giba o joroba,
angostar el ancho de su base, etc. Además de
ciertos ideales estéticos para cada raza, se
debe buscar fundamentalmente la armonía de los
rasgos faciales, manteniendo la proporción de
las facciones individuales.
Partiendo de estos conceptos, en la consulta con su
médico se deben considerar las expectativas personales
y los resultados reales que se podrían alcanzar
con la cirugía.
Los candidatos son todos aquellos individuos que hayan
terminado su desarrollo facial (entre los 16 y 17 años
de edad).
Dada la gran variedad de rasgos de la nariz no existe
una cirugía única, pero se describirán
algunos conceptos básicos.
La operación se realiza generalmente bajo anestesia
local y sedación, en forma ambulatoria. Las cicatrices
suelen ser internas, por lo tanto no son visibles, excepto
en casos complejos donde se realizan incisiones en la
columela o en base nasal cuando hay que angostarla.
La operación se basa en el remodelado de los
cartílagos y huesos nasales, adaptándose
a este nuevo contorno la piel que los cubre. Para mantener
esta forma se coloca un yeso o elemento similar durante
siete días del postoperatorio, solo se coloca
taponaje interno en caso de tabiques desviados o si
hubo sangrado excesivo. Luego de la operación
es necesario reposo absoluto por dos días, parcial
hasta sacar el yeso y abstenerse de actividad deportiva
y sol durante un mes. El edema o hinchazón es
variable de acuerdo al paciente, y puede haber hematomas
en los párpados, que se mantienen por dos semanas.
Además del aspecto externo, se debe evaluar la
función respiratoria, examinando la probable
desviación del tabique que provoque la obstrucción
de una fosa nasal, que en caso de existir se debe corregir
en la misma operación.
Desde el punto de vista estético la nariz debe
ser evaluada tanto de frente, perfil y medio perfil,
siendo de fundamental importancia sus ángulos
respecto a la frente y al labio, y su tamaño
y forma en relación al mentón y los pómulos.
Se debe lograr una armonía del perfil.
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